Béaba Babycook Solo blanco-plata
Jarra de 1,1 litros y cestillo de 800 ml, el más grande de un solo vaso. Sus opiniones repiten fallos del triturado en los primeros meses.
99,30 €
Precio verificado el 8 Sep 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 99,30€–99,30€
Información adicional
Nos ha gustado
- Jarra de 1,1 litros con cestillo de 800 ml, la mayor de un solo vaso
- Cuece al vapor en torno a quince minutos y avisa al acabar
- La cuchilla se desmonta con facilidad para lavarla
No nos convence
- Fallos del triturado en semanas o pocos meses en varias opiniones
- El depósito de agua no se puede abrir para limpiar la cal
- El cestillo se tiñe y llega a oxidarse
Cuánta comida sale de una jarra de 1,1 litros
Béaba declara una jarra de 1,1 litros y un cestillo de vapor de 800 ml. Es la mayor capacidad de esta comparativa en un solo vaso, y la diferencia se nota al cocinar por tandas.
Varias opiniones cuentan que con el cestillo lleno sale comida para dos días. Ese es el uso para el que está pensado, y el que justifica su precio frente a los aparatos de 300 o 600 mililitros.
La contrapartida es el sitio que ocupa. Es una máquina de encimera fija, no de guardar en un armario entre uso y uso.
Béaba lo vende como seis funciones y su ficha de tienda habla de cuatro. Es la misma máquina: la aritmética del «N en 1» no compara entre marcas, y conviene no darle peso al elegir.

Las averías que se repiten, y en cuánto tiempo
Es lo que más pesa en sus opiniones. El triturado deja de funcionar, hace un ruido anómalo o directamente se para, y no siempre a los años: hay relatos de semanas.
Lo que más llama la atención es que aparecen también en unidades de reemplazo. Alguna opinión describe el apaño de triturar en tandas de cinco segundos para no forzar el motor.
No todas cuentan lo mismo: hay quien lleva años con el mismo aparato. Pero la señal es lo bastante repetida como para tenerla en cuenta antes de pagar.
Conviene comprarlo donde la devolución sea sencilla. Varias de las opiniones que acaban bien lo hacen porque el vendedor cambió el aparato, no porque la avería llegara a resolverse.
El depósito de agua es el punto ciego, y qué se puede hacer
El agua va en un depósito interno que no se abre. Con el uso coge cal y suciedad, y no hay forma de ver cómo está por dentro ni de acceder a limpiarlo.
La rutina que describen quienes lo llevan bien es descalcificar a menudo con agua y vinagre y vaciar el depósito después de cada uso. Ayuda, aunque no permite comprobar el resultado.
No es un defecto exclusivo suyo: cuatro de los cinco de esta comparativa comparten el mismo depósito sellado. Conviene contarlo como lo que es, una limitación de familia.
El color también sale en sus opiniones: la versión blanca amarillea con el vapor y hay quien recomienda elegir el gris. Béaba publica tres referencias por color y sus precios no coinciden.
Encaja a quien quiera la mayor capacidad de un solo vaso y compre donde la devolución sea amplia. A quien vaya a usarlo de vez en cuando le sale caro para el tiempo que le dura.




