Cómo lavar almohadas: qué puedes mojar y cómo secarlas

Escrito por Lidia Zafra Álvarez
Lidia Zafra Álvarez participa en las pruebas de uso y la revisión editorial. Sergio Robles Domínguez coordina la investigación, las mediciones y la metodología.  Conoce nuestro equipo
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¿Lavas solo la funda o también la almohada? Son dos cuidados distintos: el relleno solo se moja cuando sus propias instrucciones lo permiten y puedes cumplir después el secado indicado. La etiqueta de una funda lavable no decide lo que puedes hacer con el núcleo.

Una almohada de plumas puede admitir lavadora y necesitar secadora; en ciertos modelos de espuma o látex, lo que se lava es la funda. Por eso merece la pena separar las dos decisiones: qué parte puedes mojar y cómo vas a secarla después.

Contenidos

Primero, distingue la funda del relleno

Quita la funda de uso habitual y busca las indicaciones de la almohada. Si hay otra funda con cremallera, comprueba qué función tiene y si está previsto retirarla. La cremallera, por sí sola, no significa que puedas sacar el núcleo ni lavarlo.

Necesitas saber a qué pieza corresponde cada etiqueta. El permiso de una funda de algodón no se traslada a la espuma que lleva dentro, aunque ambas estuvieran juntas cuando compraste la almohada.

Almohadas blancas apiladas sobre una cama con cojines oscuros al fondo

El material te ayuda a orientarte, pero no decide todo el proceso:

RellenoQué debes comprobarUn ejemplo que aclara la diferencia
Fibra o poliésterSi permite lavar la pieza completa, con qué proceso y cómo secarla.La LAPPTÅTEL de IKEA tiene instrucciones de lavado a máquina. No son el programa de todas las almohadas sintéticas.
Plumas o plumónPermiso de lavado y, sobre todo, método de secado del relleno.Hay modelos lavables que exigen secadora. «Es de plumas» no basta para elegir el ciclo.
Espuma viscoelásticaSi el núcleo debe mantenerse seco y qué cuidado admite su funda.TEMPUR distingue el núcleo que no debe mojarse de las fundas lavables. Comprueba tu referencia concreta.
LátexQué partes se pueden lavar, sin dar por hecho que el lavado a mano está permitido.Pikolin limita el lavado a máquina a la funda de su LATEX AL16057. Eso no autoriza a remojar el núcleo.

Si la etiqueta se ha borrado, busca la referencia en la factura, el pedido o la documentación del fabricante. Mientras no tengas una instrucción clara para el relleno, no improvisaría un remojo.

Los símbolos que necesitas antes de elegir programa

No hace falta descifrar toda la etiqueta de memoria. Fíjate en estas indicaciones, que puedes contrastar en la guía de símbolos de cuidado de GINETEX:

  • Barreño con una cifra: es la temperatura máxima. No obliga a lavar siempre a ese máximo.
  • Una o dos líneas bajo el barreño: el proceso necesita una acción más suave. No elijas únicamente por la temperatura.
  • Barreño tachado: prohíbe el lavado doméstico; no lo conviertas en «entonces, a mano».
  • Cuadrado con un círculo: se refiere a la secadora. Revisa sus restricciones por separado del lavado.

Si la almohada admite lavado a mano, respeta su proceso: mueve la pieza con suavidad, aclara bien y presiona sin retorcer. Después aplica el secado indicado para ella. La limpieza profesional es otro proceso; no se reproduce echando un producto distinto en la lavadora de casa.

Si admite lavadora, prepara el lavado así

Antes de empezar, comprueba que el tejido y las costuras están íntegros. Si sale relleno o hay una rotura, no inicies el lavado en ese estado.

Después, reúne tres instrucciones: la de la almohada, la del programa de tu lavadora y la del detergente compatible. Te servirán para decidir la carga, el proceso y la dosificación. Si las indicaciones se contradicen, acláralas antes de iniciar el ciclo.

  1. Carga sin improvisar cantidades. No metas siempre dos almohadas porque hayas leído que así se equilibra el tambor. Comprueba la carga y la disposición que admite tu máquina para esa clase de pieza.
  2. Ajusta el programa completo. Temperatura, acción mecánica y centrifugado deben respetar las instrucciones. «Delicado» no es un permiso para lavar cualquier relleno ni para ignorar un símbolo tachado.
  3. Añade solo los productos permitidos. Usa la dosificación indicada para ese lavado. No sumes suavizante, lejía, blanqueador o pelotas por costumbre: que otro modelo los admita no demuestra que el tuyo lo haga.

Al sacar la almohada, pasa al método de secado previsto para ella. No la dejes mojada dentro del tambor mientras decides dónde ponerla.

Con un edredón de plumas tendrás que comprobar de nuevo cuánto espacio ocupa en el tambor y cómo secarlo. El programa de una almohada no es una indicación para toda la ropa de cama.

El secado se decide antes de pulsar inicio

Aquí hay un ejemplo útil: la PILSPINNARE de IKEA, referencia 005.871.09, contiene plumas y plumón, admite lavado a máquina hasta 60 °C y pide pasarla por la secadora hasta que el relleno esté totalmente seco. No permite lejía. Es el cuidado de esa almohada, no una receta para toda la pluma.

Si tu modelo exige secadora y no tienes acceso a una compatible, eso se decide antes de mojarlo. Cambiarla sin más por una tarde al sol no equivale a cumplir la instrucción.

Cuando se permita secado natural, respeta también su posición y las restricciones de calor o exposición. No existe un número de horas que sirva para todos los rellenos, tamaños y condiciones de casa.

Que la funda parezca seca no demuestra que el interior lo esté. Si todavía notas humedad, no pongas otra funda encima ni vuelvas a usar la almohada. Y si no sabes cómo completar o comprobar el secado que exige ese modelo, pide la indicación concreta antes de darlo por terminado.

Manchas amarillas y núcleos que no se pueden mojar

Localiza primero la mancha: ¿está en la funda que puedes lavar o ha llegado al núcleo? Es una diferencia más útil que buscar una mezcla cada vez más fuerte.

En una funda lavable, utiliza un tratamiento para manchas solo si es compatible con su etiqueta y con el producto elegido. No subas la temperatura ni añadas lejía para perseguir el blanco: hay almohadas lavables que la prohíben expresamente.

Si el núcleo no admite agua, tampoco presupongas que puedes frotarlo con un paño mojado, sumergir una esquina o aspirarlo. Busca qué mantenimiento autoriza esa referencia. Mientras tanto, puedes ocuparte de las fundas retirables que sí tengan instrucciones de lavado, manteniendo el interior seco.

Una marca que permanece no te dice por sí sola qué la causó ni qué producto la quitará. Si el relleno se ha mojado sin admitirlo o no puedes limpiarlo con los cuidados autorizados, explica al fabricante qué ha ocurrido y consulta cómo proceder con esa pieza. Mejor una indicación concreta que otro lavado a ciegas.

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