Cómo planchar lana, seda y otras prendas delicadas

Escrito por Lidia Zafra Álvarez
Lidia Zafra Álvarez participa en las pruebas de uso y la revisión editorial. Sergio Robles Domínguez coordina la investigación, las mediciones y la metodología.  Conoce nuestro equipo
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Para planchar una prenda delicada, decide por su etiqueta y por su construcción, no por el nombre del tejido. Si la plancha está tachada, no la uses; un vaporizador solo es alternativa si la marca de la prenda lo permite. Cuando sí admita planchado, trabaja del revés, con poca presión y una sola capa. Bordados, entretelas, forros y acabados pueden exigir menos temperatura que la fibra exterior.

Prenda delicada preparada del revés antes de planchar

Las primeras veces es fácil confiarse: «es seda, pongo el mínimo» o «es lana, uso vapor». El problema es que dos prendas del mismo material pueden llevar un acabado, un adhesivo o un forro distinto. La etiqueta resuelve el máximo; una prueba discreta te dice si además debes bajar presión.

Antes de acercar la plancha

Qué encuentrasAjuste de partidaRiesgo principalQué hacer
Plancha tachadaNo usar planchaDaño irreversible al plancharRecolocar con las manos o acudir a la marca/tintorería
Un puntoHasta 120 °C, sin vaporBrillo, fusión o deformaciónDel revés, pasadas breves y paño si el acabado lo admite
Dos puntosHasta 160 °CAplastamiento o marca de costuraPoca presión; no interpretar el máximo como obligatorio
Tres puntosHasta 210 °CAplicaciones con límite menorComprobar forro, bordado, estampado y entretela
Sin etiquetaEmpezar en el mínimo, zona ocultaNo conocer fibra ni acabadoParar ante olor, brillo, ondulación o cambio de tacto
Varias capasSeparar y tratar una cada vezImprimir costuras o relievesInterponer una toalla limpia bajo el relieve, no bajo toda la prenda

GINETEX fija 120, 160 y 210 °C como temperaturas máximas de los símbolos actuales. Un punto significa además planchar sin vapor. Antes de empezar, limpia la suela, retira manchas de la prenda y prepara un paño blanco sin estampado ni suavizante acumulado.

Jersey de lana: recuperar la forma sin sacar brillo

Jersey de lana extendido para plancharlo con poca presión

¿Necesita realmente plancha? Empieza extendiendo el jersey y recolocando hombros, mangas y bajo con las manos. Woolmark recomienda planchar lana solo cuando la etiqueta lo aconseje; para sus prendas de referencia usa ajuste lana, medio o dos puntos, poca humedad o vapor y nada de presión fuerte.

  1. Coloca el jersey plano y del revés. No lo cuelgues de los hombros para estirarlo.
  2. Respeta el símbolo de tu prenda. Si permite humedad, usa un paño ligeramente humedecido; no empapes la lana.
  3. Presiona y levanta. Evita arrastrar la suela o aplastar puños, canalés y trenzas.
  4. Recoloca después de cada zona. Mangas, cuerpo y costuras deben conservar su medida, no crecer con cada pasada.
  5. Déjalo plano unos minutos. Woolmark aconseja enfriar sobre una superficie lisa antes de doblar una prenda de punto o colgar una prenda de tejido plano.

Corbata: conserva el volumen de los bordes

Una corbata no es una tira de tela: tiene forro, entretela, costuras y bordes redondeados. Mira la etiqueta y empieza por deshacer el nudo y dejarla colgada. Si la arruga cae sola, no hace falta acercar la plancha.

Cuando admita planchado, colócala boca abajo, cúbrela con un paño blanco y presiona por tramos sin llegar al borde. Deslizar con fuerza puede marcar la entretela y convertir los cantos en dos líneas planas. En una corbata de seda sin etiqueta o con manchas, la opción prudente es una limpieza profesional.

Seda: «temperatura baja» no sustituye al símbolo

Tejido de seda planchado del revés según su etiqueta

No daría por hecho que toda seda debe plancharse húmeda ni que admite vapor. Si la etiqueta marca un punto, el máximo es 120 °C y sin vapor; si está tachada, no uses la plancha. Un vaporizador solo es una alternativa si la marca de la prenda lo permite. Cuando sí admita planchado, trabaja del revés, una capa cada vez y con un paño limpio que no transfiera color.

Da una pasada corta en una costura interior y deja enfriar antes de juzgar el resultado. Una aureola puede aparecer al secarse, no en el momento. No pulverices perfume, quitarrugas ni agua sobre seda sin comprobar el cuidado específico de esa prenda.

Satén, tul, encaje, gasa y prendas con relieve

  • Satén: describe un ligamento, no una fibra. Puede ser seda, poliéster u otra mezcla; sigue la etiqueta y evita sacar brillo con presión.
  • Tul y gasa: separa las capas y no dejes que la suela toque una fibra cuyo límite desconoces. Si no hay etiqueta, no improvises vapor.
  • Encaje: trabaja sobre una toalla limpia para que el relieve tenga dónde apoyarse y no arrastres la punta por los hilos.
  • Lentejuelas, bordados y pedrería: plancha alrededor o desde el reverso solo si la etiqueta lo permite; los adhesivos pueden tener un límite menor que la tela.
  • Plisados industriales: consulta la marca. Algunos pliegues no admiten ni plancha ni vapor, aunque el tejido parezca resistente.

Cuatro señales para parar

  • El paño recoge color o aparece una zona más brillante al mirar de lado.
  • La prenda cambia de tacto, se ondula o desprende olor.
  • Una costura, entretela o aplicación se marca en la cara visible.
  • Necesitas insistir para borrar una arruga: deja enfriar y vuelve a comprobar la etiqueta antes de subir temperatura.

Fuentes consultadas

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